Deidad: Valdran, Dios de la Justicia y la Venganza
Esfera de Influencia: Justicia / Venganza
Aparición: Segunda Edad de Beldar
Estado Actual: Dormido en el Santuario del Juicio, bajo las ruinas de
Helmor
Rasgo Principal: Autodisciplina (Ad)
El Silencio que Juzga
Arvhael, conocido como la Espada Silenciosa, es el
avatar de Valdran, el dios que encarna el equilibrio moral entre la
justicia y la venganza. Valdran es el guardián de la Balanza Eterna,
aquel que pesa las acciones de dioses y mortales por igual. Su palabra es ley,
su silencio es condena. Cuando los dioses abandonaron Beldar al inicio de la
Primera Edad, Valdran juró mantener el orden incluso en su ausencia. Pero el
Pacto Divino le impide intervenir directamente; así, Arvhael es su voz,
su juicio y su sombra entre los hombres.
“Donde la ley calla, el juicio despierta.”
El Juicio de los Siete Días
Arvhael despertó durante la Segunda Edad, cuando los
Señores del Norte corrompieron el Pacto de Sangre con los dioses, esclavizando
pueblos en nombre del poder. La justicia mortal había sido devorada por la
ambición, y el eco de las plegarias llegó hasta Valdran. Durante siete días
y siete noches, Arvhael caminó sobre las tierras de los traidores. No habló
palabra, no blandió espada visible. A su paso, los culpables caían sin
resistencia, consumidos por la verdad de sus propios pecados. Cuando el séptimo
día terminó, los reinos corruptos ardían en silencio, y sobre sus ruinas se
erigió el Santuario del Juicio, donde el avatar descansó, sellando su
espíritu en la piedra. Desde entonces, su nombre es invocado por jueces,
inquisidores y reyes, cuando la justicia de los hombres no basta.
El Portador de la Balanza Eterna
Arvhael se manifiesta como un hombre de rostro sereno y mirada
dorada, cubierto por un manto gris sin emblemas. Su espada —Silencium—
no refleja la luz ni deja sombra. Dicen que fue forjada con fragmentos del alma
de Valdran y templada en el fuego azul del juicio divino. Su presencia provoca
calma en los inocentes y desgarra el alma de los culpables. Ninguna mentira
puede pronunciarse ante él sin quebrarse en el aire.
Donde camina, los ecos se apagan y el mundo parece contener el aliento.
“No busques clemencia, busca equilibrio.”
El Culto del Juicio Silente
Los seguidores de Arvhael, conocidos como Los Portadores
del Silencio, practican una fe austera y rigurosa.
No juran lealtad a reyes ni templos, sino al equilibrio eterno que
Valdran representa.
Sus templos son salas sin eco, donde las plegarias se pronuncian en voz baja y
las sentencias se escriben con ceniza.
Sus rituales más sagrados son:
- El
Rito del Último Peso, donde un fiel confiesa sus actos ante
una balanza en llamas azules.
- La
Vigilia del Acero, en la que los sacerdotes guardan silencio
durante siete noches, escuchando los susurros del juicio divino.
Relaciones con Otros Dioses
- Kaelthor,
dios de la Guerra: Aunque ambos buscan el orden, Valdran desprecia el caos
que Kaelthor deja tras sus batallas. Sin embargo, se reconocen mutuamente
como necesarios: uno impone el juicio tras la sangre, el otro la fuerza
para hacerlo posible.
- Nytheris,
diosa de la Oscuridad: Valdran la observa con recelo, pues su velo de
sombras esconde verdades que él desea revelar. Aun así, la respeta,
sabiendo que la justicia necesita de la oscuridad para definirse.
- Aureon,
dios de la Luz: Antiguo aliado y rival a la vez. Mientras Aureon
representa la pureza y la verdad sin mancha, Valdran abraza la complejidad
moral del juicio, donde incluso la luz puede ser injusta.
- Eirvan,
dios de la Curación: Su compasión suele entrar en conflicto con la
severidad de Valdran. A menudo, los sacerdotes de ambos discuten sobre si
el perdón puede preceder al castigo.
- Nox,
dios de la Peste: El eterno enemigo de Valdran. Donde Nox propaga
corrupción y desesperanza, Valdran siembra justicia y redención. Sus
avatares se han enfrentado en más de una era.
Símbolos y Culto
- Símbolo: Una
balanza de acero atravesada por una espada sin filo.
- Colores
Sagrados: Gris, azul acerado y blanco puro.
- Ofrendas:
Juramentos escritos en pergaminos que luego se queman, dejando ceniza como
testimonio.
- Animales
Sagrados: El halcón —símbolo de visión— y el lobo
—símbolo de justicia implacable—.
“Valdran, Señor del Juicio,
pesa mi alma y mide mis actos.
Si soy justo, déjame servir.
Si soy culpable, hazme caer.
Porque
sólo en tu balanza
la verdad encuentra descanso.”

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