Esfera de Influencia: Luna y Sueños
Avatar: Kaen, el Vigía de los Sueños
Quién es Lunaar
Entre las luces del firmamento, Lunaar es la más
serena y enigmática.
Diosa de la Luna y de los Sueños, es la guardiana de los mundos dormidos,
aquella que teje las visiones de los mortales y las transforma en presagios o
advertencias.
Nació del reflejo de Nytheris, cuando la oscuridad
buscó comprender la luz.
Su dominio no está en el día ni en la noche, sino en el intervalo del sueño,
donde los pensamientos se vuelven formas y los deseos, caminos.
Lunaar no habla con palabras: su voz se siente en los
sueños y en los silencios entre el amanecer y el ocaso.
Es conocida como La Tejedora Plateada, La Dama del Velo Blanco o
simplemente La que Observa.
Rol dentro del panteón y del mundo
Lunaar es una de las diosas intermedias del
panteón de Beldar: su poder equilibra el pensamiento consciente y el alma
dormida.
Donde Nytheris guarda el silencio, Lunaar lo transforma en símbolo y
revelación.
Donde Morathis guía las almas muertas, Lunaar guía las vivas a través del mundo
de los sueños.
En los planos oníricos —llamados por los magos el Velo
del Alba Interior— ella vigila los pasos de los durmientes, separando los
sueños verdaderos de las ilusiones engañosas.
Por eso los profetas y los videntes son sus hijos espirituales: quienes
duermen y recuerdan son tocados por Lunaar.
Apariencia y símbolos
Lunaar se manifiesta como una mujer de rasgos serenos y
mirada distante, de piel perlada y cabello que fluye como un río de luz.
Su presencia nunca es total: donde está, la luz es suave, y la realidad parece
respirarse como un sueño.
Símbolos sagrados:
·
El disco lunar dividido, que representa
la frontera entre vigilia y sueño.
·
El velo plateado, prenda usada por sus
sacerdotisas en los ritos nocturnos.
·
El espejo de agua, en el que se reflejan
las visiones proféticas.
·
La mariposa blanca, símbolo del alma que
viaja entre mundos.
Kaen, el Vigía de los Sueños
El avatar de Lunaar es Kaen, un espíritu inmortal
que vigila el umbral de los sueños.
Su rostro nunca es el mismo: adopta la forma que el soñador necesita ver.
Kaen protege a los durmientes de las pesadillas enviadas por los dioses del
caos, y es capaz de sellar los portales oníricos abiertos por magia prohibida.
Durante la Segunda Edad, Kaen fue visto sobre las
ruinas de Arthenmor, donde los sueños de los muertos amenazaban con despertar
en cuerpos vivos.
Allí, selló el Pozo del Eco, sacrificando su propia memoria.
Desde entonces, su mirada carece de emoción: recuerda los sueños de todos,
excepto los suyos.
El poder de los sueños
Para los seguidores de Lunaar, el sueño es una forma de
verdad.
A través de él, los mortales pueden comunicarse con los dioses, sanar su mente
o vislumbrar su destino.
Pero también es peligroso: los sueños falsos —creados por hechiceros o
demonios— pueden torcer la voluntad humana y corromper el alma.
Por eso, los templos de Lunaar son también hospitales
del espíritu, donde los sacerdotes interpretan sueños, curan traumas y
sellan visiones contaminadas.
El ritual más sagrado se celebra bajo la Luna de las Dos Caras, cuando
el velo entre los mundos es más fino y los sueños pueden volverse profecía.
El culto de la Dama Plateada
Sus templos son círculos abiertos, iluminados solo por el
resplandor lunar.
Las sacerdotisas, llamadas Veladoras del Alba, duermen durante los
rituales, confiando sus cuerpos al cuidado de los acólitos mientras viajan al
plano de Lunaar.
Allí buscan las respuestas que los mortales no pueden hallar despiertos.
El símbolo más venerado es el Lago de los Espejos,
donde según las crónicas, Lunaar descendió una sola vez para enseñar a los
hombres el arte del soñar sin miedo.
Desde entonces, cada reflejo en sus aguas es un mensaje suyo, esperando ser
comprendido.
Profecía del Velo Plateado
“Cuando la luna se parta
en tres,
y el sueño despierte en la vigilia,
los dragones caminarán bajo el cielo dormido,
y el eco de los soñadores alzará una nueva Edad.”
Algunos sabios creen que esta profecía habla del inicio
de la Cuarta Edad, donde Lunaar y Kaen podrían recuperar los sueños
perdidos del mundo tras la liberación de Nyxorath y el retorno de los dragones.
Oración del Sueño Verdadero
“Lunaar, Dama de los
Velos,
guíame por los senderos del descanso.
Que mis temores se disuelvan como la niebla,
y mis deseos se muestren sin máscara.
Enséñame a soñar sin
mentirme,
y a despertar sin olvidar.”

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