Deidad Asociada: Amarys, la Llama del Amor Eterno
Esfera de Influencia: Amor, Pasión, Vínculos y Belleza Interior
El Mensajero del Amor Verdadero
Kaelis, llamado el Corazón Errante, es el avatar
de Amarys, la diosa del Amor. A diferencia de otros avatares, Kaelis no
es enviado a luchar ni a juzgar, sino a recordar a los mortales el poder
del amor en su forma más pura. Aparece en épocas donde el corazón del mundo se
enfría, cuando la guerra, la ambición o el miedo apagan el fuego que une a las
almas. Kaelis es un viajero eterno, portador de la Llama del Vínculo, una
chispa sagrada que puede despertar el amor donde solo queda vacío. Camina entre
reyes y mendigos, sin revelar su origen divino, y deja tras de sí historias de
reconciliación, redención y sacrificio.
“No busques el amor que te
pertenece,
sino aquel que eliges cuidar.”
Apariencia del Corazón Errante
Kaelis adopta una forma andrógina de belleza serena, con
ojos dorados y rosados que parecen reflejar las emociones de quienes los miran.
Su cabello brilla como un amanecer suave, y su túnica es sencilla, tejida con
hilos de luz cálida y pétalos secos. En su pecho arde una pequeña llama rosada:
no quema, pero su resplandor hace que quienes lo rodean recuerden a quien más
han amado, incluso si el recuerdo les duele. Cuando habla, su voz es dulce y
melancólica, como si cada palabra hubiera sido dicha mil veces antes y aún
guardara significado.
El Despertar de Kaelis
Kaelis despertó por primera vez durante la Segunda Edad,
en una época en que los reinos de Beldar se unían por poder, no por amor. Los
matrimonios se forjaban con sangre y acero, y los juramentos carecían de alma. Se
dice que Kaelis apareció en las tierras del sur bajo la forma de un trovador, recorriendo
ciudades y aldeas,
cantando canciones que hacían llorar incluso a los guerreros más endurecidos. Cada
canto llevaba un fragmento de la verdad de Amarys: que amar es un acto de
valor, no de deseo.
Cuando su viaje terminó, las alianzas impuestas comenzaron a
disolverse, y los pueblos eligieron unirse por voluntad, no por obligación. Aquel
periodo fue conocido como El Despertar de los Corazones.
El Amor como Juicio
Kaelis no castiga con fuego ni con espada, pero su juicio es
más profundo: muestra a cada ser lo que verdaderamente ama. A quien ama
por codicia, le revela su vacío. A quien ama con pureza, le concede claridad y
fuerza. Durante la Tercera Edad, Kaelis fue visto en el Reino de Areqia,
donde los nobles usaban la devoción como excusa para el control. Dicen que
bastó una sola mirada suya para que los altares falsos ardieran con una llama
rosada, y las máscaras de los hipócritas se derritieran bajo su calor. Desde
entonces, su nombre se asocia con la verdad del corazón.
El Errante sin Descanso
Kaelis no posee templo ni reino. Camina sin rumbo, apareciendo
donde el amor ha sido olvidado.
Algunos lo ven como un joven artista, otros como una figura luminosa que se
desvanece al amanecer.
Su presencia deja una marca invisible: los amantes se reconcilian, los enemigos
recuerdan su humanidad,
y hasta las flores marchitas vuelven a florecer durante una noche.
Durante la Caída del Reino de Tharos, Kaelis apareció
en los campos de batalla, no para luchar, sino para sostener a los moribundos
en silencio, susurrándoles los nombres de quienes los esperaban en la otra
vida.
Por eso se le conoce también como El Último Consuelo.
Filosofía del Corazón Errante
Kaelis enseña que el amor no es un destino, sino una decisión
constante. Quien ama de verdad acepta el cambio, la pérdida y el dolor como
parte del mismo fuego.
“Amar es atreverse a arder sin quemar a otro.”
Los seguidores de Kaelis —conocidos como los Guardianes del
Lazo— recorren el mundo predicando la empatía y la redención a través del
amor. No juzgan las formas del afecto, sino su sinceridad. Cada uno lleva una
pequeña lámpara con una llama rosada, símbolo de su compromiso con la
compasión.
Plegaria del Errante
“Kaelis, Corazón que nunca se
apaga,
guía a los que aman sin esperanza.
Enséñanos a cuidar sin miedo,
a perdernos sin rompernos,
y a hallar belleza incluso en el adiós.
Que la Llama de Amarys arda en
nosotros,
hasta que el último corazón vuelva a latir.”
Legado en la Cuarta Edad
En la Cuarta Edad de Beldar, cuando el mundo ha sido
herido por el egoísmo y la desconfianza, los profetas anuncian que Kaelis ha
despertado una vez más. Dicen que su voz se escucha en los sueños de los
solitarios,
y que cada vez que alguien perdona o ama sin esperar nada, una chispa rosada
brilla en el cielo: la señal de que el Corazón Errante sigue caminando entre
los mortales.
“El amor no es un final.
Es la única forma en que el tiempo recuerda.”

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