Aquellos familiarizados con
mundos de fantasía y relatos de aventuras reconocerán rápidamente la figura del
ladrón: una figura ágil y astuta, vestida con ropas ligeras y prácticas,
siempre lista para deslizarse entre las sombras. En Beldar, los ladrones son
no-usuarios de magia, confiando en su ingenio y habilidades físicas para
superar desafíos y adversarios.
Los ladrones de Beldar son
expertos en habilidades mecánicas. Su destreza para abrir cerraduras complejas
y desarmar trampas mortales es legendaria, convirtiéndolos en compañeros
indispensables en cualquier incursión o exploración de ruinas antiguas.
Aunque no son guerreros
pesados, los ladrones son extremadamente hábiles en el manejo de una variedad
de armas ligeras y medianas. Su agilidad les permite ejecutar ataques precisos
y letales, sorprendiendo a sus enemigos con su rapidez y precisión.
La verdadera fortaleza de
un ladrón reside en su capacidad para moverse sin ser detectado. Son maestros
del acecho y el escondite, capaces de infiltrarse en las fortalezas más
vigiladas y desaparecer en las sombras sin dejar rastro. Estas habilidades de subterfugio
también les permiten realizar robos audaces y recolectar información valiosa
sin ser descubiertos.
Los ladrones rara vez usan
armaduras pesadas, ya que estas pueden limitar su movilidad y agilidad.
Prefieren armaduras ligeras que les permitan moverse con libertad y ejecutar
sus habilidades de maniobra con eficacia. Sin embargo, incluso con armaduras ligeras,
un ladrón bien entrenado puede ser un oponente formidable en combate.
Equipados con una variedad
de herramientas especializadas, los ladrones siempre están preparados para
cualquier situación. Desde ganzúas y cuchillos arrojadizos hasta dispositivos
de distracción y venenos, su arsenal es tan variado como ingenioso.
En la sociedad de Beldar,
los ladrones ocupan un lugar ambiguo. Algunos los ven como criminales y
forajidos, mientras que otros los consideran héroes y protectores de los
oprimidos. Su habilidad para moverse entre las sombras y su conocimiento de los
secretos más oscuros del mundo les otorgan un poder único y temido.
La civilización en Beldar
está representada por las culturas élficas, humanas y enanas, que han
desarrollado sistemas económicos, políticos y sociales avanzados. Sin embargo,
en las sombras de estas civilizaciones, los ladrones encuentran su lugar. Aprovechan
las brechas y debilidades del sistema para sobrevivir y prosperar. Aunque la
civilización ofrece ventajas como la educación y un mayor nivel de vida, los
ladrones demuestran que la astucia y la habilidad pueden ser igual de valiosas.
En resumen, ser un ladrón en Beldar no es solo una profesión, sino un modo de vida. Es una existencia en la que la agilidad, el ingenio y la destreza son esenciales para la supervivencia y el éxito en un mundo lleno de peligros y oportunidades.
"Vylan caminaba en silencio por las calles empedradas,
donde la niebla matinal se deslizaba entre los muros como un velo de fantasmas
cansados. A esa hora, la ciudad aún dormía; solo el lejano eco de un carro
rodando sobre la piedra rompía la quietud. Sin embargo, Vylan sabía que incluso
en el amanecer más tranquilo podía encontrarse con algún comerciante
madrugador, ansioso por abrir su tienda antes que los demás y ganarse unas
pocas monedas extra.
La serpiente, Slith, se movía lentamente sobre
su brazo, enroscándose con un siseo casi imperceptible. Su piel escamosa
relucía con un brillo verdoso bajo la tenue luz que escapaba de los faroles aún
encendidos. Era su única compañía y, en muchos sentidos, su única confidente.
Cuando llegaron a la joyería, Vylan se detuvo. El
cartel de madera colgaba torcido, moviéndose apenas con la brisa fría. La
ventana seguía entreabierta, tal como la había dejado la noche anterior. Una
sonrisa fugaz cruzó su rostro: el riesgo valía la pena.
Se acercó con cautela, sus pasos amortiguados por la
humedad del suelo. Miró a ambos lados, asegurándose de que nadie rondara por la
calle. Slith alzó la cabeza, como si también olfateara el aire, percibiendo la
tensión que vibraba en el ambiente.
Vylan apoyó una mano en el marco de la ventana. El
vidrio estaba cubierto de una fina capa de rocío. Con un movimiento calculado,
empujó suavemente hacia adentro. La bisagra chirrió, un sonido leve pero
suficiente para hacer que su corazón diera un vuelco. Esperó unos segundos,
conteniendo la respiración. Nada. Ningún ruido desde dentro.
—Tranquila, vieja amiga —susurró a Slith, que se
acomodó en su cuello con un siseo de aprobación.
El amanecer aún estaba lejos de romper del todo la
oscuridad, y la ciudad seguía dormida. Era el momento perfecto.”
-Relatos de la Primera Edad-
CARACTERÍSTICAS:
Característica principal: Agilidad/Velocidad/Agilidad
Bonificaciones por profesión:
|
Maniobras |
+3 nivel |
|
Combate |
+1 nivel |
|
Maniobras de
combate |
+2 nivel |
|
Habilidades
atléticas |
+3 nivel |
|
Supervivencia |
+3 nivel |
|
Conocimientos |
+1 nivel |
|
Concentracion |
+2 nivel |
|
Punto Vida |
+2 nivel |
|
Subterfugio/Sociales |
+4 nivel |
|
Habilidades
Tecnologicas |
+1 nivel |
Restricciones
a los sortilegios:
Un ladrón
puede aprender listas abiertas de
Esencia o Canalización (a su elección). Puede realizar sortilegios de nivel 1,
2 y 3. De todos modos, no suelen interesarse mucho en las artes mágicas.
Además, el coste es muy elevado.
Restricciones
por raza:
Ninguna,
todas las razas pueden tener ladronas.
Restricciones
por habilidades:
Ninguna,
el coste en arte marciales se duplica.
Otras
notas y especificaciones:
Los ladrones
pueden tener cualquier alineamiento.

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