Avatar de: Zareth, el Tejedor del Azar
Esfera de Influencia: Fortuna, Suerte, Destino y Oportunidad
La Dama que Desafía al Destino
Nylia, conocida en Beldar como la Dama del Dado,
es el avatar de Zareth, el dios de la Fortuna. Encarnación del riesgo y
la oportunidad, Nylia representa la osadía de los mortales ante el destino.
Donde su dios observa el tejido del azar, ella lo toca, lo reta, y a veces, lo
cambia. Nylia no teme desafiar el equilibrio divino.
Su esencia es la curiosa chispa de la libertad, el impulso de quien se
atreve a elegir incluso cuando no hay esperanza.
“El destino no se adivina, se lanza.”
Apariencia de la Dama del Dado
Nylia aparece como una mujer joven de cabellos oscuros con
reflejos dorados, ojos de dos colores —uno azul, otro ámbar— y sonrisa
traviesa. Vive al borde del misterio, vestida con telas que cambian de tono
según la luz: a veces carmesí, otras índigo o dorado. Lleva colgado al cuello
un dado de seis caras que gira sin cesar, y se dice que cada cara muestra una
decisión que aún no ha sido tomada. Su mirada puede inspirar valor o
advertir peligro, pues quien la sigue nunca sabrá si ganará… o si ya lo ha
hecho.
El Juego que Salvó Reinos
Durante la Tercera Edad de Beldar, Nylia descendió
entre los hombres cuando dos imperios —Arvel y Drenn— estaban al borde de la
aniquilación. Reunió a los reyes en una tienda blanca, y con voz calma les
propuso un trato:
“Un solo lanzamiento. Si el dado cae par, la paz será vuestra.
Si cae impar… que la guerra decida el resto.”
Ambos aceptaron, y Nylia arrojó el dado. Cayó un siete,
imposible en un dado de seis caras. El silencio que siguió fue eterno, y desde
entonces, las tierras de Arvel y Drenn permanecen unidas bajo la misma
estrella. Los sabios dicen que, en ese momento, la suerte misma cambió
de rumbo.
La Jugadora Eterna
Nylia recorre Beldar bajo muchos nombres: jugadora, viajera,
bailarina, adivina… Nunca permanece en un lugar por mucho tiempo. Aparece en
momentos de crisis, ofreciendo una elección que siempre conlleva riesgo. Sus
fieles dicen que cuando una moneda cae de canto y no decide su suerte, es
porque Nylia está mirando, esperando que alguien tenga el valor de volver a
lanzarla.
Filosofía de la Dama
Nylia enseña que la suerte no se ruega ni se teme; se afronta.
Para ella, cada decisión es una tirada divina:
una oportunidad de demostrar fe en uno mismo y en el mundo.
“El azar es la forma que tiene el universo de preguntarte si
confías en ti.”
Simbología
El símbolo de Nylia es un dado dorado con una estrella
grabada en su séptima cara.
Sus templos son escasos, pero los viajeros suelen dejar una moneda al borde del
camino o una carta boca abajo como ofrenda.
Cada lanzamiento de dado, cada apuesta y cada salto de fe,
es una plegaria silenciosa a la Dama del Dado.
Plegaria del Giro Eterno
“Nylia, sonrisa del destino,
juega conmigo una vez más.
Que mis pasos sean ligeros,
que mi duda sea breve,
y que el riesgo me guíe hacia la verdad.
Si he de caer, que sea riendo;
si he de ganar, que no olvide agradecer.
Dama del Dado,
haz de mi suerte una historia digna de contarse.”
El Rumor del Nuevo Juego
En la Cuarta Edad, los profetas hablan de una mujer que
lanza dados en los sueños de los reyes. A su alrededor, las leyes del destino
se quiebran y las viejas profecías se disuelven. El azar se vuelve más fuerte,
los milagros más comunes… y los peligros más inciertos. Algunos dicen que Nylia
ha regresado, y que esta vez, no juega por la suerte de los hombres, sino por
el alma de los dioses mismos.
“Cada era comienza con una tirada.”

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