La región de Indonesia y Malasia es hogar de una gran variedad de sistemas de combate, que reflejan la diversidad de sus tres mil islas. Desde la pericia con la cerbatana de los Balak de Sumatra hasta el uso del mandau (cuchillo largo) por los Dayak del Mar de Borneo, la región presenta una rica historia de armas únicas.
El Kris: Un Arma Nacional
Envuelto en Leyenda
El
kris es considerado el arma nacional tanto de Indonesia como de Malasia.
Es una daga de doble filo de entre 30 y 40 centímetros de longitud, con una
hoja que puede ser ondulada o recta (siendo las onduladas las más comunes).
Esta arma está asociada con innumerables mitos y leyendas, a menudo se le
atribuye un poder sobrenatural. Se dice que un kris puede matar a una víctima
simplemente apuntándola, o que puede saltar de su vaina para proteger a su
dueño. La selección de un kris es un proceso largo y meticuloso, ya que se cree
que el arma se conecta con su verdadero dueño desde el momento de su forja.
Otras Armas y el Pentjak-Silat
Además
del kris, existen otras armas místicas, como la lanza, de la que se cuenta la
leyenda de una que persiguió a un grupo de enemigos por tres millas. Los Dayak
del Mar de Borneo utilizan el mandau, una hoja larga de un solo filo
similar a un machete.
En
cuanto a las armas de proyectiles, la cerbatana es un arma común,
especialmente peligrosa debido al veneno en la punta de sus pequeños dardos,
extraído de una especie de raya nativa de las aguas de la región.
Pentjak-Silat es la forma nacional de defensa
de Indonesia. Este sistema de combate se desarrolló por primera vez en el reino
Minangkabau de Sumatra. Según la leyenda local, una mujer campesina lo
descubrió al observar la lucha a muerte entre un tigre y un ave.
El
término "pentjak" significa "un sistema de autodefensa",
mientras que "silat" se traduce como "esgrima, para
defenderse". El pentjak se practica solo o con un compañero de
entrenamiento en ejercicios cuidadosamente controlados. Un rasgo inusual es el
uso de instrumentos de percusión como música de fondo y ayuda de entrenamiento,
lo que ayuda a los estudiantes a perfeccionar su ritmo y concentración. El silat,
por otro lado, se practica comúnmente contra un compañero. Existen más de 150
estilos registrados de pentjak-silat, casi todos ellos basados en un estilo de
lucha adaptativo y receptivo. Sus movimientos están inspirados en animales o
personas, y no utilizan ejercicios de calentamiento, ya que reconocen que en el
combate real no hay tiempo para ellos.
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